sábado, 7 de febrero de 2009

El negocio de la religión

La religión, decía un sacerdote en una clase de biblia, es parte de una necesidad humana, debido a que todos los seres humanos necesitamos algo de esperanza, algo que nos llene la soledad interna que podemos llevar con nosotros, la que puede ser de carácter afectivo, existencial, etc. Sea lo que sea, la religión ocupa un lugar importante para millones de personas en todo el mundo.

Todas las religiones tienen sus principios y preceptos. Estas, en la medida que sigamos esos preceptos, nos ayudan a ser mejores personas, a convivir en paz como sociedad y a tener una vida diferente a la que llevamos. El problema viene cuando algunas personas hacen de la religión una institución, la cual aunque puede estar inspirada en ideales nobles, son dirigidas por humanos, y aunque todos tenemos la capacidad de hacer el bien, también la tenemos para el mal, aunque podemos ser cooperativos, también somos egoístas, y dentro de este egoísmo y la capacidad de maldad, es donde aparece el negocio.

Las iglesias pueden recaudar y manejar miles de dólares, gastan considerablemente en agua, luz, teléfono, pago de empleados, internet (hay las que cuentan con este servicio), sin contar con los gastos de mantenimiento y alimentación. Todo esto se puede pagar gracias a las ofrendas que los feligreses les aportan, pero hay veces en las sus dirigentes abusan de esta ayuda y “en el nombre de Dios” obligan a las personas a dar más de lo que pueden.

Se me revuelve el estómago pensar en que sacerdotes y pastores cuenten entre sus pertenencias con carros del año, casas lujosas, cualquier tipo de comodidad y viviendo la vida buena –aclaro que no son todos- lucrándose de quienes asisten a sus iglesias, los que, muchas veces dejan de comprar sus artículos de primera necesidad o de darles dinero a sus hijos con tal de mantener a este tipo de personas –si es que se les puede llamar así-.

No es justo que se use el nombre de Dios para cometer este tipo de atropellos contra la dignidad humana. Si seguimos así es posible que el negocio que algunos tienen con la religión se les venga abajo y que más adelante la vida les venga a pasar factura de los actos que han cometido, porque de lo que podemos estar seguros es que todo en esta vida se paga, y la mayoría de veces el doble.

3 comentarios:

  1. si tenés razón ahora casi todas las religiones son negocio; ya no se puede confiar en niguna de ellas, yo siempre he pensado que la mejor religión es la que te hace ser mejor personas, independientemente sea católica, evangélica, etc.
    Tun conclusión me gustó mucho, porque es cierta, estos corruptos que dicen adorar a Dios, pero hacen negocio van a terminar pagando y el doble jaja, muy bien dicho.
    Suerte!

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  2. Para mí la religión es algo absurdo... Los sacerdotes y pastores violan niñas y niños, les quitan el dinero a los tontos que llegan a sus iglesias, en especial el hermano toby. Por mí que se pudran el el infierno!!!

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  3. puede que la religiòn se estè conviertiendo en un negocio, pero no significa que todoas sean asì. debemos, simplemente, agarrar lo bueno de ellas y desachar lo malo porque acordemonos que sin Dios no somos nada.

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